Por Redacción | viernes, 17 de septiembre de 2021

Por Víctor Lagunas Peñaloza.


Al único panista que se le ha visto muy activo después de la tremenda derrota que sufrieron en Baja California, es a Mario Osuna Jimenez.

En estas últimas semanas, Osuna ha transparentado en sus redes sociales que hay personas que no sólo están en el partido en las buenas, sino también en las malas. A Osuna le ha tocado visitar a las diferentes familias panistas que no les importan si están en el gobierno o no, pues sus ideales siguen siendo los mismos como cuando empezó dicho partido, que por mucho tiempo fue bastión tras la victoria de Ernesto Ruffo Appel, primer gobernador panista en México.

En aquellos tiempos, el blanquiazul representaba la esperanza, similar a lo que sucede hoy en día con Morena.

Eso es justamente lo que le va a tocar recuperar a Mario Osuna, ahora que se ha destapado para la contienda en la que busca ser el próximo Presidente del PAN en Baja California.

Cabe destacar que no es un hombre extraño para las estrategias electorales ni para los trabajos de apoyo social, ya que ha tenido varios puestos importantes a lo largo de su vida. Se ha desempeñado como Diputado estatal y fue Secretario de Desarrollo Social en el XXII Ayuntamiento de Tijuana, durante la administración de Juan Manuel Gastélum Buenrostro.

”Voy a recuperar las raíces que le dieron vida y fuerza a mi partido, sigo de pie como fiel militante del PAN, me respaldan grandes mujeres y hombres comprometidos, de palabra y con amplia trayectoria”, afirmó Osuna.

Su planilla estará integrada por algunas personalidades de la política, entre ellos destacan Rocío Rodríguez, ex diputada local, José Guadalupe Osuna Millán y Alejandro González Alcocer, ex gobernadores de Baja California. También se le unió Jorge Ramos Hernández, ex presidente municipal de Tijuana, Carmen Iñiguez, ex regidora, Gustavo Sánchez Vásquez, ex alcalde de Mexicali. La ahora Senadora Gina Cruz y para finalizar Natalia Figueroa, ex regidora.

No sólo estos personajes lo respaldan, sino las más de dos mil firmas de militantes del Partido que lo consideran carta fuerte para ser candidato.

Solo el tiempo dirá si este panista comete los mismos errores que han cometido los anteriores en la dirigencia estatal, quienes sólo “han jalado agua para su molino”, candidaturas para sus amigos y negocios para sus conocidos, en lugar de poner primero los principios que hicieron que ese partido llegara a tener por primera vez, a un presidente nacional que no fuera del PRI.